2 sección: Acontecimientos evolutivos en la adolescencia

 La adolescencia marca un antes y un después en el desarrollo y crecimiento tanto emocional como físico del individuo: la conciencia continúa desarrollándose, cada vez con conceptos más complejos y reflexivos. Los cambios físicos y cómo se lleven, pueden asegurar o no el éxito de las relaciones interpersonales e intrapersonales. Aquí podremos evidenciar algunas características de esta etapa.

Los podcasts individuales se pueden encontrar en los siguientes links:

Es importante tener en cuenta que cada etapa de desarrollo presenta ciertos factores de riesgo que varían en función del ambiente, círculos y relaciones del individuo. Para ejemplificar mejor este argumento se presenta la siguiente pregunta: 

En el contexto cotidiano de cada uno de ustedes como estudiantes (familia, grupos de amigos, trabajo, comunidad, etc.) y con base en la teoría del desarrollo de la adolescencia ¿Qué factor de riesgo es evidente? ¿Cómo se explicaría éste y de qué manera comprendiendo la teoría, podría aportarse al bienestar psicosocial de este grupo poblacional específico?

La siguiente tabla ilustra los puntos de vista y argumentos de cada estudiante.

 

Argumento

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Laura Gómez

El ser humano pasa por grandes cambios durante las diferentes etapas de su vida; coloquialmente se dice que la adolescencia es el período más difícil tanto para los padres y quiénes rodean al individuo, como para este mismo. Sin embargo, hay que tener presente que el cuerpo es una estructura compleja, llena de sistemas y funcionalidades que requieren un estudio y reflexión exhaustivos, en pro del conocimiento. Los factores de riesgo presentes en esta etapa son muchos y es importante identificarlos de forma correcta: esto puede promover ambientes agradables, justos, empáticos y prestos a la escucha.  

Si bien es cierto que el estrés puede llegar a ser requerido (recordemos que este es principalmente un mecanismo de defensa del cuerpo), la reacción desproporcionada de la persona y la respuesta de su cuerpo puede convertirlo rápidamente en una patología capaz de influir en las relaciones humanas y laborales del individuo de forma negativa: la irritabilidad, el desgaste físico y la baja inmunidad del organismo son sólo algunas de las consecuencias que este trae.  

Para dar un pequeño contexto, mi entorno laboral se compone de adultos y en su mayoría adultos jóvenes (personas que pasan las últimas etapas del período adolescente), quienes presentan responsabilidades y obligaciones de toda índole: económica, social, familiar, educativa, etc. Este es uno de los factores por los cuales los niveles de cortisol pueden elevarse, ocasionando episodios cortos de estrés. Sin embargo, si el individuo no posee el autocontrol suficiente ni herramientas que le faciliten el procesamiento de la emoción, este puede tornarse crónico. El estrés crónico altera significativamente el cortisol y demás hormonas involucradas en el sentido de alerta y supervivencia, puede inducir enfermedades cardíacas, de presión arterial y sanguíneas. A nivel social puede generar aislamiento, problemas para socializar e incluirse, conflictos constantes y disputas. En casos extremos, puede llevar al suicidio. 

La manera más directa de diagnosticar y tratar el estrés es a través de la terapia; en algunas situaciones, la ingesta de medicamentos es necesaria. De forma general y en pro de la estimulación del bienestar psicosocial en el entorno laboral, la realización de descansos, pausas activas y actividades de esparcimiento grupal permitirían el balance entre la carga laboral y aportarían un espacio abierto al diálogo. La socialización de tips y técnicas para una planificación optima de las tareas y el tiempo puede aumentar la productividad y por ende, la satisfacción y la motivación.  

En resumen, el estrés se presenta como una patología silenciosa y peligrosa, que, si no es tratada a tiempo y desde su raíz, puede provocar daños severos tanto en la psiquis como en el cuerpo humano. Tener bienestar emocional es menester para el desarrollo y fortalecimiento de la comunicación, gestión de emociones, comunicación asertiva, productividad y motivación.  

 

 

 

 

 

 

 

 

Jenny Rengifo

La drogadicción es un tema de gran relevancia y preocupación en la sociedad actual. El consumo y abuso de sustancias psicoactivas pueden tener consecuencias devastadoras para la salud física, mental y emocional de los adolescentes, así como para su entorno social y familiar. La drogadicción es una enfermedad crónica y recurrente que se caracteriza por la dependencia de sustancias químicas, como drogas ilegales o medicamentos con potencial adictivo. Estas sustancias alteran el funcionamiento normal del cerebro, afectando el juicio, el control de los impulsos y generando cambios en el estado de ánimo y comportamiento. Uno de los principales problemas asociados con la drogadicción es la falta de conciencia y educación sobre los riesgos y consecuencias del consumo de drogas. Muchas personas inician el consumo por curiosidad, presión social o problemas, y emocionales, sin ser plenamente conscientes de los efectos negativos que pueden experimentar a largo plazo. La drogadicción tiene repercusiones en múltiples aspectos de la vida de las personas. En primer lugar, afecta la salud física, ya que el consumo de drogas puede causar daños en los órganos, trastornos del sueño, disminución del apetito y problemas respiratorios, entre otros. Además, puede conducir a enfermedades infecciosas, como el VIH, si se comparten agujas o se tienen prácticas sexuales de riesgo. En cuanto a la salud mental, las drogas pueden desencadenar trastornos como la depresión, ansiedad, psicosis y trastornos de la personalidad. El consumo crónico de sustancias también puede afectar la memoria, la concentración y el funcionamiento cognitivo en general. En el ámbito social, la drogadicción tiene un impacto negativo en las relaciones personales, familiares y laborales, estudios. El consumo de drogas puede llevar a comportamientos violentos, falta de responsabilidad y deterioro en el desempeño académico o laboral. Además, la adicción puede generar conflictos familiares, separaciones y pérdida de amistades. Para hacer frente al problema de la drogadicción, es fundamental implementar estrategias integrales que aborden tanto la prevención como el tratamiento y la rehabilitación. En primer lugar, es necesario fomentar programas de educación y concientización sobre los riesgos y consecuencias del consumo de drogas desde edades tempranas. Esto incluye información clara y objetiva sobre los efectos de las drogas, así como la promoción de estilos de vida saludables y alternativas de ocio y recreación. Además, es crucial contar con servicios de prevención y tratamiento accesibles y de calidad. Esto implica brindar atención médica, psicológica y social a las personas que padecen adicción, así como a sus familias. Es importante establecer políticas de salud que garanticen la disponibilidad de centros de rehabilitación, programas de desintoxicación y apoyo terapéutico para quienes lo necesiten

 

 

 

 

Oscar Prieto

Ante los aspectos del desarrollo emocional y moral, considero que un factor de riesgo puede ser el entorno, es decir, la misma sociedad y personas que rodean al individuo, pues se pudo notal la influencia de estos factores sobre la emociones y comportamientos, por ende, también sobre la moral. Considero que la familia tiene un gran peso en ambos ámbitos del desarrollo (emocional y moral), en donde si bien se nace con emociones, es a través de la familia y de la interacción y el tiempo, que se aprende o no a manejarlas o conocerlas, así como su relación con las normas del entorno y su posterior conocimiento frente a la flexibilidad o autonomía sobre las mismas. Una relación conflictiva con el entorno puede traer consecuencias y problemáticas a nivel del desarrollo moral y emocional y con ellos incluso desventajas en el desarrollo cognitivo.

Tal como se mencionaba en una parte del texto abordado para el desarrollo del tema, somos seres sociales, aunque con individualidades, lo que se relaciona en que mis acciones pueden influir o afectar en otros y en la sociedad, y la sociedad y el entorno afectar o influir en lo propio, es así como se puede aportar ya sea de manera positiva o negativa en el desarrollo emocional y moral de las personas, especialmente cuando se es de un círculo cercano al individuo. Considero que uno de los principales aportes es mediante al manejo y aplicación de la inteligencia emocional, pues, aunque es un aspecto personal, al practicarlo cada quien en su contexto se logra una sociedad más amena emocionalmente hablando.

 

 

 

                                                                        

 

 

Miguel Flores

A simple vista, se ve que uno de los factores que más afecta a los jóvenes en esta época es el libertinaje, el cual hace que los jóvenes crean que son personas que no deben respetar a los demás, creen que son adultos sin repercusiones en sus actos. Estos casos se ven en todos o la mayoría de la población joven que quiere creer que todo acto cometido en contra de la población o hacia ellos mismos debe ser bien visto o que no consideran estar lastimando a nadie. Se ven ejemplos de jóvenes que en su vida cotidiana no respetan los límites generales del día a día, tales como:

    û       Abuso de sustancias psicoactivas.

     û      Abuso de alcohol.

     û  Descontrol vehicular.

Es importante destacar que la adolescencia es una etapa de transición entre la infancia y la adultez y que, durante este tiempo, los jóvenes están expuestos a una variedad de influencias tanto positivas como negativas. La presión de los pares, la exposición a la cultura popular y los medios de comunicación además de la falta de educación sexual pueden contribuir a un comportamiento de índole sexual riesgoso.

El libertinaje puede tomar diversas formas como las relaciones sexuales sin protección, múltiples parejas íntimas y el uso de sustancias recreativas para potenciar estas experiencias. Estos comportamientos poseen consecuencias graves para la salud física y mental de los adolescentes que incluye el riesgo de enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados y problemas de salud mental como la ansiedad y la depresión.

En conclusión, el libertinaje en la etapa adolescente es un tema complejo que requiere un enfoque integral para ser abordado de manera efectiva. La educación sexual, la comunicación y el apoyo son clave para guiar a la juventud a tomar decisiones inteligentes, coherentes y saludables en relación a la sexualidad, la vida cotidiana y las acciones que se toman de forma diaria y regular. Esto puede ayudarles a comprender que toda decisión tomada y posteriormente ejecutada tiene efectos y repercusiones en los demás, en el medio y en ellos mismos.


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